La Economía Social en nuestra provincia ha tomado nuevos protagonistas.
Hasta hace poco, las cooperativas y mutuales habíamos logrado superar la invisibilización, producto de la ausencia de poíticas públicas para el sector.
¿Que pasó el 17 de diciembre de 2007?
Un nuevo gobierno provincial. Innovador. Progresista. Intransigente con los antiguos grupos, rompiendo con "la casta del poder"...
En el marco de esta renovación dirigencial, o por lo menos administrativa, el estado de Tierra del Fuego tiene nuevo dueño. Si, nuevo dueño. Porque a pesar del recambio producto del acto eleccionario que lo decidió, las conductas no han cambiado.
"¡El de antes hacía lo que se le antojaba... ahora me toca a mí!"
"Si el que estaba antes te escuchó, fué por su falta de proyecto. Nosotros tenemos nuestro proyecto, no necesitamos que vos nos digas que hay que hacer."
La triste realidad es que el de antes no tenía un proyecto de política pública para la Economía Solidaria. No tenía presente a las cooperativas y mutuales, como tampoco a las asociaciones civiles y comisiones barriales. Sobre esta ausencia de gestión se paró un proyecto político que denunciaba estos y otros vacíos y errores.
La atrasadísima demanda de la sociedad sobre democracia participativa y la falta de contenido social de los partidos políticos predominantes, fué el suelo fértil para un discurso modernizador, acorde con movimientos sociales surgidos en otras ciudades de Latinoamerica.
Pero detrás de ese discurso, la persecución de intereses tan mezquinos como los "mafiosos" denunciados, fué el verdadero motor que impulsó el surgimiento de esta nueva corriente que no tenía participación en el reparto de la torta.
Ahora la torta está en sus manos.
El resultado es la aplicación de la vieja receta: "Nos dejaron una provincia en crisis". ¿Usted recuerda algún "nuevo gobierno" que no lo haya dicho?
La herramienta de la crisis, el fantasma de la quiebra, para aplicar lo consecuente: ajuste, direccionamiento de los fondos públicos y recorte de gastos... ¿pero cuales gastos?
Seleccionados puntillosamente se frenan los pagos de cualquier compromiso que asumiera el estado, administrado por "los de antes". Esto tiene una lógica maquiavélica perfecta. Los beneficios, el reparto de la torta ahora es para los nuevos obsecuentes, los propios, el nuevo direccionamiento de los fondos públicos.
¿Como ha sido la "eficientización" del estado respecto a la Economía Social?
Así: se desarticuló la Dirección Provincial de Cooperativas y Mutuales, para dar lugar a las direcciones de Economía Social, Economía Solidaria, Asistencia al Necesitado, a la Mujer, a las Organizaciones Territoriales... en fin, se multiplicó por dos dígitos la cantidad de funcionarios que nuestra siempre generosa economía social ahora posee. Se desconoce terminantemente las acciones llevadas adelante por el Movimiento Cooperativo. Seguro que esto vá por lo menos a contrapelo del fortalecimiento de las organizaciones sociales y la democracia participativa... pero no somos del palo.
Y nuestro sueños y proyectos, nuestra capacidad organizadora, nuestra autogestión... ya no coincide con los objetivos del estado.
Es que ahora tampoco hay, ni habrá, política de estado para el sector de la Economía Social. No hay, ni habrá políticas públicas para cooperativas y mutuales. Excepto la repetición de la vieja receta: CLIENTELISMO.
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